jueves, 29 de octubre de 2009

UNA CAMISETA SUDADA y UNA ALCALDADA

Se ha dado un buen escándalo -léase "una buena publicidad"- con ocasión de la camiseta lucida por un cantante lucido -si que también lúcido- que opinó desde su pecho sobre la situación política de Colombia. No me interesa postular a su favor o en su contra. Pero lo más curioso es que todos los que protestaron por la ofensa leyeron correctamente lo que decía. Entre las varias opciones, captaron la más ofensiva. Sería que los traicionó el subconsciente? Tanta gente de acuerdo para protestar no significa otra cosa: Todos leyeron lo mismo, lo peor, lo que el cantante quiso decir...
El alcalde de un pueblo colombiano -ya de antes escandalizado por una feria erótica- vetó al cantante y prohibió su presentación en él. Sabrán tales cantantes de la existencia de ese pueblo y de ese alcalde? Estarán interesados en presentarse allí? O sea que tanto las audacias eróticas de los comerciantes como las audacias antiuribistas de los artistas, por ahora... Y en lo que viene, quién sabe qué más... Pero en este vaticano ultraconservador todo nos conduce al mismo... Llanito!

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